En países industrializados, la incidencia de embarazo ectópico, es aproximadamente del 1 al 2% de todos los embarazos. Generalmente el embarazo ectópico es diagnosticado por métodos no invasivos, como la prueba inmunológica de embarazo y el ultrasonido transvaginal de alta resolución.
Con el diagnóstico temprano del embarazo ectópico, esta patología ha dejado de ser una urgencia quirúrgica y ha permitido el tratamiento médico a base de metotrexato y en algunos casos, solo la vigilancia de la evolución clínica.
El metotrexato, es una opción de tratamiento para pacientes con embarazo ectópico cuyas concentraciones séricas de hCG son bajas y para pacientes con embarazo no localizado con concentraciones constantes de hCG.
El metotrexato puede ser administrado sistemáticamente con el esquema de dosis múltiples (1.0 mg/kg intramuscularmente, el día 0, 2, 4, 6, alternando con la administración de ácido fólico, 0.1 mg/kg oralmente el día 1, 3, 5, 7) o puede ser administrado con el esquema de dosis única (1.0 mg/kg, sin administración de ácido fólico). Dentro de los beneficios del uso del esquema de dosis única, está disminuir los presencia de efectos secundarios, mayor apego al tratamiento y la reducción de costos.
Los datos proporcionados por estudios controlados, indican que el tratamiento sistémico con metotrexato, sólo deberá ser usado dependiendo el tiempo transcurrido del embarazo ectópico, la ausencia de actividad fetal cardíaca por ultrasonido transvaginal y la máxima concentración sérica de la gonadotropina coriónica humana.
El conocimiento de la historia natural de la enfermedad y la autolimitación del embarazo ectópico por proceso de absorción, ha dado pie a la posibilidad de tratar el embarazo ectópico sólo con la vigilancia de la evolución clínica.
Es importante tener presente que con los tratamientos no quirúrgicos, el embarazo ectópico no está resuelto, por lo que existe riesgo latente a una ruptura tubal. En este sentido, es elemental la vigilancia estrecha de los cambios en los niveles séricos de la gonadotropina coriónica para determinar si existe fracaso terapéutico y la necesidad de resolver el embarazo ectópico de forma quirúrgica.
Esta vigilancia estrecha y el riesgo de ruptura tubal, pueden causar que la paciente viva el proceso terapéutico con angustia, de tal forma que las modalidades de tratamiento no quirúrgicas, pueden tener un impacto negativo sobre la salud emocional y la calidad de vida de la paciente.
A la fecha no existen pruebas significativas de la eficacia del uso de metotrexato, en mujeres candidatas para el tratamiento no quirúrgico del embarazo ectópico, en comparación con el tratamiento expectante.
Referencia informativa: BMC Women´s Health, 2008, 8:10 (19 jun 2008)