Ir a Inicio
Bienvenido
¿Ya eres miembro?
 
ir a
 
regístrate Recuperar Contraseña
De Anticonceptivos y Concepción
Mi Embarazo
De Climaterio y Terapia Hormonal
Mi Guía Saludable
Mis Cuidados y Prevención
Ellos Opinan
Noticias
opina sobre la salud femenina
Consultorio Vitual
anecdotas
mensajes
contactanos
calculadoras
eventos
acciones para controlar la influenza
movimiento por su vida
5 pasos para vivir mejor
preguntas frecuentes
ligas interes
Ir al inicio
Home Comunidad /Nota Completa
 
    



Tamaño: A A A
Regístrate para activar este control Recomendar Articulo Regístrate para activar este control Regístrate para activar este control Regístrate para activar este control
Calificación:
 
Fisiopatología del sangrado uterino disfuncional Fisiopatología del sangrado uterino disfuncional

La ovulación y una secuencia ordenada de eventos endocrinos caracterizan al ciclo menstrual, lo que le da regularidad, previsibilidad y coherencia a la menstruación. Durante la fase folicular del ciclo, los niveles de estrógenos se elevan y el folículo ovárico dominante madura. En respuesta a esta elevación de estrógenos, el endometrio prolifera y crece. Después de la ovulación, el folículo roto se convierte en el cuerpo lúteo el cual  continua secretando estrógenos y progesterona, dándole más prioridad a esta última. Durante la fase lútea, debido a la acción de los estrógenos y la progesterona, el endometrio  se transforma y prepara para la implantación de un nuevo óvulo fecundado. Si esto no ocurre, el cuerpo lúteo degenera y los niveles de estrógenos y progestágenos caen rápidamente, dando paso a la degradación endometrial y al inicio de la menstruación. 

Las variaciones en el flujo y ciclo menstrual a menudo se presentan en los extremos de la vida reproductiva, debido a la presencia de ciclos anovulatorios. La menarca es seguida de forma típica por ciclos prolongados, que eventualmente, se vuelven más regulares conforme el eje hipotálamo-hipófisis-gónadas madura.  Conforme se aproxima la menospausia, sin embargo, la ovulación se presenta con poca frecuencia, lo que incrementa la duración del ciclo menstrual. Es ente período los ciclos duran en promedio 35 días.

En general, las variaciones en la duración del ciclo reflejan cambios en la duración de la fase folicular, debido a que la fase lútea es a menudo constante. Aunque es el intervalo intermenstrual más reportado, solo el 15% de las mujeres en edad reproductiva tienen períodos de 28 días. Solamente el 1% de las mujeres tienen ciclos regulares menores a 21 días y mayores a 35 días.

La duración usual de la menstruación es de 4 a 6 días con una pérdida en promedio de 30 ml, siendo más de 80 ml anormal.  Los patrones anormales con un flujo mayor a 80 ml por más de 7 días o con intervalos menores a 21 días pueden resultar en anemia. Debido a que el flujo menstrual es difícil de determinar, la mayoría de los clínicos se refieren a la cantidad de toallas o tampones utilizados como forma de medida.

La oligomenorrea es definida como una menstruación con intervalos intermenstruales de más de 35 días de duración. El término polimenorrea aplica a períodos con intervalos regulares menores a 21 días. Metrorragia  se define como un sangrado irregular o un sangrado entre períodos. La menorragia se define como la presencia de ciclos regulares con excesivo flujo menstrual (técnicamente más de 80 ml) o una duración de más de 7 días. La menometrorragia es el sangrado con intervalos irregulares y flujo o duración excesiva. En general, el sangrado uterino disfuncional tiene un patrón de oligomenorrea, metrorragia o menometrorragia.

A diferencia del  patrón organizado de estrógenos y progesterona que se observa en las mujeres con menstruaciones regulares, las mujeres con ciclos anovulatorios experimentan patrones hormonales desorganizados e impredecibles que llevan a ciclos irregulares. Por definición, la mujer que no ovula siempre se encuentra en la fase folicular del ciclo ovárico y por ende la fase lútea no se presenta. Lo anterior da como resultado un estímulo continuo de estrógenos que va acompañado de una proliferación excesiva del endometrio. Los niveles de estrógenos se elevan y bajan conforme cada grupo nuevo de folículos comienza a crecer, el cual eventualmente degenerara. Aunque los niveles de estrógenos fluctúan, el resultado final es el incremento del endometrio.

Con el paso del tiempo, el endometrio se engrosa hasta el punto de volverse frágil y sin el soporte que le proporciona la progesterona, pierde estabilidad y algunas áreas focales se rompen y comienzan a sangrar. Aunque alguna zonas son reparadas de forma secundaria  por el estímulo estrogénico, otras se descaman. Las estructuras vasculares se incrementan en número, fragilidad y tienen tendencia a la ruptura. Debido que la pérdida de tejido es superficial y supera el endometrio basal, la vasoconstricción de los vasos básales y miometriales no se presenta, lo que favorece un sangrado continuo. La alteración de  la síntesis de prostaglandinas endometriales también favorece una menor vasoconstricción y una mayor pérdida sanguínea.

Referencia informativa: Obstet. Gynecol. Clin. N. Am 2008, 35 219–234

Depsratamento de Comunicación y Contenido, Todoensalud.org

 
3418 damaris Dice: “Escribe tu mensaje aquí :ok muchas gracias por la nformacion “
2558 Rosalba Dice: “Gracias.“
Escribe aquí tu comentario:
Tamaño: A A A
Regístrate para activar este control Recomendar Articulo Regístrate para activar este control Regístrate para activar este control Regístrate para activar este control
Calificación :
 
 
   
Inicio

© 2013, Todo en Salud Femenina. Todos los Derechos Reservados. Permiso de SSA 06330022460875.
Por la calidad de la salud.