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Calcio y vitamina D en el embarazo Calcio y vitamina D en el embarazo

El calcio es uno de los principales minerales que se requieren en mayores cantidades en el organismo, ya que a él corresponde cerca del 1.5 a 2% del peso corporal adulto, pues nada menos que de este mineral está formado nuestro esqueleto.

De esta manera, resulta indispensable la ingesta adecuada de calcio tanto para la formación, mantenimiento y salud en general de los huesos. La mujer en edad reproductiva requiere de 800 a 1000 mg de calcio al día y un aporte de 1200 mg diarios de este mineral debe mantener durante el embarazo, ya que en esta etapa el metabolismo del calcio sufre modificaciones, debido entre otras condiciones, a la transferencia de nutrientes a través de la placenta hacia el feto.

La placenta transporta activamente el calcio hacia el feto, con una acumulación neta de 30 g al término de la gestación, casi todo forma parte del esqueleto fetal. Este proceso acontece en un 90% durante el tercer trimestre de la gestación.

Las principales fuentes de calcio en la alimentación son los productos lácteos, pero otros alimentos como la sardina, salmón, ostras, soya, almendras y ajonjolí también lo contienen. La leche de vaca proporciona 125 mg de calcio por cada 100 ml, por lo que si la mujer embarazada tiene la posibilidad de ingerir de 750 a 1000 ml de leche diariamente y complementa su dieta con otros productos lácteos como queso o yogurt, podrá cumplir con los requerimientos necesarios para que el esqueleto de su bebé se desarrollo adecuadamente.

No obstante, cuando existe una intolerancia a la lactosa se debe aconsejar el consumo de derivados lácteos con bajo o nulo contenido en lactosa o de alimentos con alto contenido en calcio y bajos en lactosa, como semillas, nueces, espinacas, brócoli y alimentos enriquecidos con calcio como cereales o jugos de frutas, o bien, la suplementación medicamentosa de calcio.

La carencia de calcio durante el embarazo y la lactancia, puede poner en riesgo a la mujer de sufrir osteoporosis. Además de su papel en la salud del esqueleto, el calcio cumple otras funciones importantes, pues también se le relaciona con un control de la presión arterial durante el embarazo, ya que estudios han reportado que con la ingesta de suplementos de calcio durante la gestación, el riesgo de hipertensión de la madre es un 70% menor. La preclampsia se reduce en un 60% y los nacimientos prematuros en un 30%.

La vitamina D está íntimamente relacionada con la absorción y el metabolismo del calcio. Una baja ingesta de calcio puede ser empeorada por una ingesta baja de vitamina D. Se recomienda el consumo diario de 200 U de vitamina D durante el embarazo, tomando en cuenta que la mayor cantidad de este nutriente procede de la exposición a la luz solar.

Las pocas fuentes naturales de vitamina D son de origen animal, por ejemplo, pescados como el arenque, salmón, sardina e incluso el atún enlatado, además del hígado de pollo y la yema de huevo. Aunque, en la actualidad también se añade a diferentes alimentos. Sin embargo, con una adecuada exposición al sol, las fuentes dietéticas no son esenciales.

Asimismo, se recomienda actividad física, la cual ayuda a asegurar el depósito adecuado de calcio en el hueso para que esté disponible cuando aumenten los requerimientos minerales durante el embarazo.

Una deficiencia de vitamina D en el embarazo puede ser causa de dolores musculares y articulares, disminución del apetito, debilidad, apatía y molestias en el estado general de salud de la futura mamá, así como también durante la lactancia.

Cabe mencionar que se ha observado una deficiencia de vitamina D muy significativa, en madres vegetarianas, en relación a quienes son omnívoras, de modo que puede ser causa de raquitismo.

En el recién nacido la deficiencia de vitamina D puede causar raquitismo, carencia de calcio, enfermedades cardiacas, crecimiento reducido en el primer año de vida y trastornos en el desarrollo del esmalte dental.

Recuerda acudir periódicamente a tus consultas médicas prenatales, para que de acuerdo a la evaluación de tu estado de salud durante el embarazo, el médico considere adecuada la administración de un multivitamínico, que complemente tu dieta diaria y te proporcione la ingesta adecuada de nutrientes necesarios en la gestación.

Pregunta a tu médico por las Vitaminas y Minerales Natele que contiene las dosis recomendadas de estos nutrientes, que te ayudarán a llevar a buen término tu embarazo.

Para más información da click aquí

Referencia informativa: González-Merlo, J., et. al., Obstetricia, Masson, España, 2006; Schering Latina, Monografía Natale® Vitaminas y minerales; Sabaté, J., Nutrición vegetariana, Safeliz, España, 2005; http://escuela.med.puc.cl/paginas/Departamentos/Obstetricia/AltoRiesgo/nutricion.html;
http://www.nacersano.org/centro/9246_10037.asp

Departamento de Comunicación y Contenido, TodoEnSalud.org

 
5040 Àngela MARÌA Dice: “Muy buena la informaciòn, me gustarìa saber donde ademàs del sol, se encuentra la vitamina D,
Gracias. Àngela Cerdas“
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